Presentar a ORPEA Ibérica mediante cifras y gráficos, nos parece una manera de reflejar nuestro trabajo diario muy distante y poco real. De hecho:

¿Cómo podríamos dibujar el gráfico de la implicación de los empleados en los centros todos los días?
¿Cómo medir las relaciones sociales, la comodidad, la humanidad, el respeto o la calidad de vida que cada uno de nosotros se esfuerza en ofrecer a cada uno de nuestros residentes y usuarios?
¿Cómo cuantificar nuestra política de formación, común a todo el grupo ORPEA, y tan valorada a nivel ético, donde prevalece el respeto por el individuo?

Definitivamente, no hacemos más que acompañar a nuestros residentes y usuarios en su día a día, demostrándoles que la vida puede continuar en paz y con total tranquilidad.

El trabajo que realizamos día tras día, aunque no pueda ser cuantificado, siempre tendrá el mismo objetivo: darle sentido a la vida de las personas mayores y dependientes, garantizándoles el compromiso de un equipo, que mediante un simple gesto, la confianza y el respeto, les devolverá la ilusión por la vida.

Grupo ORPEA, un lugar seguro, donde la vida puede continuar.